Cuando desde el ámbito exclusivamente político se habla de separatismo e independencia, aun a sabiendas que es una quimera, (creo que alguien lo dijo antes), lo único que se consigue es en un principio ilusionar a algunos ciudadanos que se consideran separatistas y que desean un país independiente pero la realidad es otra, la frustración de no conseguirlo ni poder hacerlo nunca y eso los políticos, esos políticos nacionalistas lo saben, pero no les importa, les da igual, ellos van a lo suyo sin preocuparles lo mas minino el desencanto y el desengaño que puedan producir en la gente, en esa gente que dicen suya, su gente.
En Cataluña y en Vascongadas. ¿He dicho Vascongadas?. Pues claro como se debería decir realmente, no como se obligó a denominar las tres provincias vascas a saber Alava, Guipozcoa y Viscaya en la creación del estado de las autonomías en la constitución actual de 1978. La debilidad del Centro Democrático y Social que gobernaba España en aquel momento y la ambigüedad del Partido Socialista Obrero Español, llevaron, al claudicar ante las reivindicaciones de vascos y catalanes, a la instauración de unos estados preautonomicos que llevo al gobierno de Adolfo Suarez en setiembre de 1977, antes incluso de la aprobación de la constitución, al restablecimiento de la Generalitat como así mismo el del Consejo General Vasco en diciembre de ese mismo año, a pesar de ello el Partido Nacionalista Vasco no satisfecho con todas sus peticiones votó en contra de la Constitución.
Desde 1979 a 1983 se constituyeron las autonomías, 17 para mas señas, pero los nacionalistas vascos y catalanes no quedaron satisfechos, querían mas y de esa forma, la debilidad de los distintos gobiernos del Partido socialista y del Partido Popular que necesitaban sus votos para llegar al poder, no para gobernar, sino para alcanzar o seguir en el poder, cedieron y cedieron en sus reivindicaciones soberanistas concediéndoles una vez y otra, mas y mas competencias.
El error fue incluir en el Articulo 2 de la Constitución el hacer compatible la unidad de la Nación española con el reconocimiento y el derecho a la autonomía de las "nacionalidades" y regiones. Esos conceptos de nación, nacionalidad y nacionalismo deberían ser aclarados de una vez por todas. La Nación española no debe estar expuesta a ser comparada en igualdad con las nacionalidades. La primera es la soberanía constituyente de un estado y la segunda, simple y llanamente, un concepto ideológico de unidad básicamente cultural y con lengua propia. El nacionalismo es otra cosa, son aquellos que desean inventar una nación inexistente.
Yo al menos lo tengo claro, ojala mi comentario sirva para que otros, si fueran nacionalistas mejor, no se llevaran a engaño por esos políticos sin escrúpulos que les conducirán a una frustración por el camino del separatismo y la independencia. Quizás en otro comentario escribiré sobre la realidad histórica de Vascongadas y Cataluña o como dirían los nacionalistas-independentistas vascos y catalanes "Euskal Herria" o "Paisos Catalans"
saludos.
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